Entidades como la Junta de Castilla y León ya han instalado en sus centros educativos más de 5.000 sensores -de la tecnológica IoTsens- capaces de medir los niveles CO2

Más de 100 científicos y sanitarios han dirigido una carta a los gobiernos central y autonómicos urgiéndoles a desarrollar criterios, procedimientos y normativas para evitar infecciones por Covid-19, especialmente en lugares de riesgo por inhalación como son los centros educativos, donde la ventilación de espacios resulta vital.

En este punto entran en juego soluciones como el sensor de CO2 desarrollado por IoTsens -compañía de Grupo Gimeno especializada en soluciones globales de IoT, Big data e inteligencia artificial-, capaz de medir la concentración de dióxido de carbono de espacios cerrados, a fin de asegurar que la ventilación y la calidad del aire en estos es correcta.

Conscientes de la importancia de realizar esta medición para asegurar el bienestar y la salud del estudiantado, la Junta de Castilla y León, bajo el liderazgo de la Concejalía de Educación, ha encargado a la compañía la instalación de más de 5.000 de estos sensores en los centros educativos de sus nueve provincias.

Sensores que, tal como ha explicado Ignacio Llopis, managing director de IoTsens, “hacen posible, además, configurar alertas en caso de que los índices se acerquen a umbrales demasiado elevados, con el principal objetivo de establecer medidas preventivas”. Y es que, según ha proseguido Llopis, “un nivel alto de CO2 representa una concentración excesiva de personas por metro cuadrado, lo que dificulta mantener la distancia de seguridad y aumenta las posibilidades de contagio. De ahí la importancia de contar con esta tecnología”.

La herramienta se enmarca dentro de Full indoor covid control, un innovador pack de sensores desarrollado por IoTsens que mide el nivel acústico, la concentración de CO2 y la temperatura superficial corporal de las personas para llevar a cabo con un control integral del SARS-CoV-2 en espacios cerrados. En ella han confiado ya importantes compañías e instituciones como la Universidad Jaume I de Castelló -con la instalación de 30 sensores de control de temperatura corporal-, Porcelanosa, Valencia Plaza, Aquarama, Sacmi, Refrival, Nayar Systems, Tecinsa o el Conservatori de Música de la Vall d’Uixó.